La nueva prohibición de ingreso a EE.UU. emitida por Trump profundiza su guerra contra los inmigrantes

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Columna de Amy Goodman
Publicado 7/6/2025
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Amy Goodman y Denis Moynihan

El presidente Donald Trump emitió el miércoles una amplia prohibición de ingreso a Estados Unidos y profundizó así una de las políticas más controvertidas de su primer mandato, la restricción de entrada al país de ciudadanos provenientes de siete países de mayoría musulmana. En aquel entonces, la prohibición de ingreso impuesta por Trump fue impugnada en los tribunales, pero, finalmente, en 2018, la Corte Suprema de Estados Unidos autorizó una tercera versión, más limitada, de la medida. Eso sucedió tras una reunión en la Casa Blanca en la que Trump se refirió a Haití y a países africanos como “países de mierda”, según revelaron algunos de los asistentes a dicha reunión, entre ellos el senador demócrata del estado de Illinois Dick Durbin. El mandatario estadounidense también dijo en esa ocasión que prefería acoger en el país a más inmigrantes provenientes de Noruega, uno de los países más ricos y con mayor población blanca del mundo.

El nuevo Trump es el mismo Trump de siempre, solo que ahora está rodeado de aduladores deseosos de complacer sus caprichos y cuenta con una mayoría conservadora aún más amplia en la Corte Suprema. La nueva prohibición de viajes de Trump está en sintonía con la política de deportaciones masivas que prometió durante su campaña electoral. A pesar de contar con numerosos reveses en los tribunales y al creciente rechazo de la opinión pública, el programa de deportaciones continúa alterando de forma radical la vida de una inmensa cantidad de inmigrantes y sus familias, a través de su caótica ola de arrestos, encarcelamientos indefinidos —muchas veces en desacato de órdenes judiciales— y expulsiones del país. La Casa Blanca ya ha enviado a personas deportadas a una tristemente célebre megacárcel de El Salvador y, según se informa, está manteniendo negociaciones con otros Gobiernos para conformar un gulag global de prisiones en países que buscan congraciarse con Trump.

El nuevo veto migratorio de Trump, que entrará en vigor el 9 de junio, prohíbe el ingreso a Estados Unidos de personas de doce países y restringe la entrada de ciudadanos de otros siete. La prohibición total de ingreso aplica a ciudadanos de Afganistán, Myanmar o Birmania, el Chad, la República del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Libia, Somalia, Sudán y Yemen. Por su parte, se imponen restricciones de ingreso a personas procedentes de Burundi, Cuba, Laos, Sierra Leona, Togo, Turkmenistán y Venezuela.

Alrededor de la mitad de estos países se encuentran en África y cerca de la mitad son de mayoría musulmana. Todos ellos están poblados en gran medida por personas de color. Los tres países más pobres del mundo en términos de ingreso per cápita —Yemen, Burundi y Afganistán— figuran en la lista. Cabe señalar que, durante un acto de campaña para las elecciones presidenciales de 2024, Trump se preguntó: “¿Por qué no podemos permitir que venga gente de países agradables? […] ¿Viene gente de Dinamarca? ¿Y de Suiza? ¿Y de Noruega?”.

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© 2021 Amy Goodman
Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
Traducción al español de la columna original en inglés. Edición: Democracy Now! en español.
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