| Es Friedrich Merz, jefe de Gobierno en Alemania, que mantiene la postura habitual de los líderes políticos en Alemania: impedir que Europa se mueva contra el genocidio en Gaza. "Alemania no se plantea la cuestión del reconocimiento del Estado palestino", ha dicho Merz en Moncloa, que ha sido muy suave en su cuestionamiento a Netanyahu. Empiezo por Alemania para que entendamos todos que con estos mimbres en el corazón de Europa va a ser muy difícil que haya soluciones. Pero eso no significa que no haya gente intentándolo: la Fiscalía española investigará si Israel está cometiendo crímenes de guerra en Gaza. Lo que haga Israel es casi imposible de juzgar en España, y menos desde que Zapatero primero y Rajoy después recortaron las leyes de justicia universal para contentar a EEUU, pero la idea de la fiscal Dolores Delgado y de su jefe el fiscal general del Estado (dos personas muy odiadas por la derecha, por cierto) es hacer una investigación que luego se pueda poner en manos de los tribunales internacionales que sí tienen potestad para juzgar a Netanyahu e Israel. Eso, en los despachos. En la calle, ayer hubo manifestaciones en varias ciudades de España y revueltas en colegios públicos por la orden del PP de prohibir las banderas palestinas. Mientras tanto, en la derecha están usando el genocidio de Gaza para sus juegos de poder interno. Feijóo va suavizando el discurso y no llama genocidio pero sí "masacre" y afirma que "los civiles en Gaza no son terroristas". Pero cada vez que hace un gesto para aliviar la presión y la vergüenza por su posición durante dos años, Ayuso le pone en su sitio. Su portavoz contesta que de masacre nada, que es que en las guerras siempre muere mucha gente. Y luego está Felipe González: "Si Hamás no quiere que maten a niños y mujeres, ¿por qué no suelta a los rehenes israelíes?". Supongo que uno empieza justificando moralmente el GAL y termina así de mal. |