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Leon Brener Hellmund: La misma mano que vende la bala, instala la cámara
En un punto de control en Campeche, una cámara de alta definición captura la matrícula de un auto que se desplaza a tan alta velocidad que un ojo humano no es capaz de distinguir la placa. El dispositivo, montado sobre un gigantesco arco carretero, es una nueva herramienta de seguridad. Es uno de los ojos tecnológicos del proyecto "Campeche Seguro", un contrato de 99.9 millones de pesos adjudicado de forma directa a la empresa Txat Latam. Su propósito es claro: vigilar, disuadir, registrar. Traer orden a un territorio a través de la tecnología.
A 800 kilómetros de distancia, en la zona industrial de Cuernavaca, Morelos, el zumbido de la maquinaria es constante. Dentro de la planta de Industrias Tecnos, una línea de producción arma, ceba y embala cartuchos calibre .22 LR. Son idénticos a los millones que la empresa exporta a Estados Unidos bajo su marca global, Aguila Ammunition. La fábrica, que para 2025 cuenta con permiso de la Defensa para producir 576 millones de balas al año, es un pilar de la industria de seguridad nacional.
Dos escenas que describen la inseguridad en México. Una es la solución tecnológica que vigila; la otra es el insumo regulado que, en las manos equivocadas, genera el caos.
Lo que no es evidente a simple vista es el vínculo que las une. Leon Brener Hellmund funge como consejero presidente de la fábrica de municiones Industrias Tecnos y, simultáneamente, es accionista de la integradora de seguridad tecnológica Txat Latam, junto con Luis Befeler Weiss y Alfredo Brener Gitler.
Esta investigación no trata sobre un solo incidente, sino sobre la arquitectura de un modelo de negocio que se beneficia de los dos extremos de la crisis de seguridad en México: la producción del riesgo y la venta de la solución. Es la historia de un ecosistema donde la misma mano que vende la bala, instala la cámara.
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La noticia parece una de tantas de la sección policiaca. El robo del cargamento de un tráiler en medio de una carretera en el Bajío mexicano.
En un país como el nuestro, este tipo de asaltos pasan todos los días sin mayor atención mediática… pero este caso tiene algo de peculiar: se trata del robo de millones de cartuchos útiles, cargamento propiedad de uno de los proveedores de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa).
Una mañana de junio del 2021, mientras transitaba por la carretera Querétaro-San Luis Potosí, a la altura de Guanajuato, un convoy de vehículos propiedad de Industrias Tecnos fue interceptado por un grupo de hombres armados que tras someter a los conductores y custodios, se llevaron más de siete millones de cartuchos que tenían por destino Texas.
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