| El accidente de tren en Adamuz nos mantiene en vilo y conmocionados. No es solo el dolor que produce una tragedia y su impacto inmediato, sino la agonía del recuento de víctimas mortales, acompañada del grito desesperado de los familiares que siguen esperando noticias. Ya hay confirmadas al menos 40 muertes, pero en muchos casos los restos no han sido todavía identificados. Casi 36 horas después del siniestro se siguen buscando cuerpos entre los amasijos. Hay 153 heridos. Ya habrás visto imágenes de todo tipo, habrás escuchado testimonios desgarradores. No quiero ahondar yo aquí en el desasosiego, pero es inevitable pensar en esa niña de 6 años que es la única superviviente de su familia. Poco a poco vamos escuchando el relato de las pérdidas y los golpes de suerte de algunos supervivientes. Algunos en la redacción conocíamos a Óscar Toro, un periodista onubense entrañable y comprometido, con el que pude compartir algunos momentos porque hizo su tesis doctoral sobre la información con enfoque de derechos humanos en secciones como Desalambre de elDiario.es. Ha fallecido junto a su esposa, María Clauss, una fotoperiodista premiada por su trabajo sobre memoria histórica. Óscar y María no son obviamente ni más ni menos importantes que el resto de las víctimas, pero su ejemplo nos sirve, me sirve, para asumir cómo de cerca nos ha caído esta tragedia. ¿Y qué ha pasado para que un tren moderno de alta velocidad descarrile en una recta que fue además recientemente renovada por Ferrovial, Azvi, OHL y FCC? Dice el ministro Óscar Puente que cualquier conclusión ahora es "pura especulación", pero su ministerio ha confirmado que se ha detectado "una rotura o alteración del carril". Eso sí, no sabe aún si esa rotura puede ser la causa del accidente o más bien una consecuencia. De momento, se descarta el fallo humano y el exceso de velocidad. - El tren descarrilado, el que acabó cruzándose en la vía al paso del Alvia, es un Iryo, operado por una empresa privada italiana que ha crecido mucho en España desde la liberación del negocio del tren en 2020. Aquí te contamos más.
Obviamente cada vez que sucede una tragedia de esta magnitud, se encienden las alarmas políticas. ¿Habrá disputa política a cuenta del accidente? ¿Será una diputa legítima, porque alguien no hizo bien su trabajo, o será una polémica carroñera para aprovecharse del dolor? Nos lo dirá el paso de los días. Por ahora, hay paz. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha destacado "la colaboración y coordinación entre líderes institucionales". Ha comparecido ante la prensa junto a Pedro Sánchez, que también "ha agradecido" la lealtad institucional de la Junta en las últimas horas. Ya veremos, porque con Carlos Mazón la cosa también empezó así y Vox ya marca el camino: "Nada funciona bajo la corrupción y la mentira", dijo Abascal justo después del accidente. |