| Los flujos financieros perjudiciales para los ecosistemas superan los siete billones de dólares anuales. La mayor parte proviene del sector privado, concentrado en áreas como la energía y la industria. En contraste, la inversión en soluciones que protegen la naturaleza alcanza 220.000 millones de dólares, y casi el 90% procede de fondos públicos. |