Estimado lector:
El periodismo requiere paciencia, perseverancia y disciplina.
Las tres estuvieron presentes cuando Jeff Ernst y David Adams emprendieron un recorrido para rastrear los videos relacionados con una serie de explosivos juicios por narcotráfico en Estados Unidos.
Los acusados eran algunos de los polĂticos y narcotraficantes más poderosos de Honduras. Y los videos, que fueron grabados de manera encubierta por los narcotraficantes más poderosos del paĂs, los mostraban haciendo acuerdos polĂticos, empresariales y personales con polĂticos de alto perfil.
Pero ¿cĂłmo se obtiene acceso a pruebas que están bajo reserva judicial y cuya filtraciĂłn podrĂa significar un proceso penal para quien las divulgue? Jeff y David comenzaron a escribir cartas. Cientos de ellas. A cualquier narcotraficante hondureño y a sus abogados que creĂan que estaban encarcelados en Estados Unidos en ese momento. Y luego esperaron. ¡Durante cuatro años!
Hasta que uno de ellos —solo se necesita uno— respondiĂł. ¡Bingo!
Esta es la historia de cĂłmo estos intrĂ©pidos periodistas obtuvieron una de las piezas de evidencia narcopolĂtica más contundentes que hemos visto jamás. Es una historia de periodismo investigativo. Es una historia polĂtica. Es una historia sobre cĂłmo funciona nuestro mundo.