| Algún cable ha pisado Pedro Sánchez porque los grandes magnates del poder tecnológico se han puesto muy nerviosos. Primero fue Elon Musk y hoy te cuento la reacción del fundador de Telegram, Pavel Durov, a los planes anunciados por el Gobierno de prohibir las redes sociales para menores de 16 años y pedir responsabilidades penales para los empresarios de esas redes que toleren o fomenten contenido pornográfico ilegal o de incitación al odio y la violencia. Cada uno tiene su estilo. Si Musk eligió hacer unos tuits insultando a Pedro Sánchez, Pavel Durov ha optado por una táctica algo más corporativa pero en realidad muy agresiva, un cañonazo digital: ha enviado una alerta masiva a los usuarios de Telegram en España. Somos más de 10 millones. A (casi) todos nos ha llegado un mensaje, firmado por Durov (en realidad, un gran desconocido), en el que nos asegura que el Gobierno quiere instaurar un "Estado de vigilancia" y "censura". Sobre el plan de perseguir penalmente a los directivos por los contenidos ilegales en sus plataformas, Durov advierte directamente: "tú puedes ser el próximo". Hace ya un par de años que hablamos en el podcast de Pavel Durov y de Telegram, una app muy parecida a Whatsapp pero con funciones que hace una década la convirtieron en una herramienta muy útil para nuevos colectivos políticos y sociales. Con el tiempo, se ha convertido en el gran nido discursivo de la ultraderecha, también en España, y de la ciberdelincuencia sin límites. Durov, que era en sus orígenes un símbolo hacktivista de la libertad de expresión contra Putin, es desde la pandemia un criptobro millonario que vuelve a coquetear con el Kremlin. Si hay que levantar red flags ante los planes de un gobierno por regular el uso de redes sociales en función de palabras tan discutidas como "odio" o "violencia", habrá que hacerlo, pero no en defensa de Elon Musk y Pavel Durov, que hace ya mucho que hacen negocio con la parte más oscura de Internet. Y la fomentan. Anoche le pregunté a un amigo que si su hija de 12 años había recibido el mensaje, porque sé que usan Telegram para comunicación interna familiar. Y efectivamente. Una niña recibiendo un mensaje alarmante, muy sesgado políticamente, de alguien que ni siquiera se identifica, a espaldas de sus padres. Hoy en el podcast, hablamos de eso. De la propuesta de la prohibición de redes sociales para menores de 16 años. Y escuchamos a madres y padres que llevan años pidiendo una solución y que por fin ven que el asunto va llegando a la esfera política. |