Ante las recientes declaraciones del embajador de Rusia ante las Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, en torno a los acontecimientos que llevaron a la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y las diferencias que Rusia ha planteado frente a Cuba, el Partido Democracia Plena reafirma su posición soberana, antiimperialista y en defensa de la autodeterminación de los pueblos.
Según Nebenzia, “en Venezuela, sin duda, tuvo lugar una traición” por parte de altos funcionarios que facilitaron la caída del presidente venezolano y este escenario “no funcionará en Cuba”, contrastando el apoyo a La Habana con lo ocurrido con Caracas.
Frente a este contexto, el jefe del Partido Democracia Plena, Raymundo Rivera Lopeztiana, ha señalado:
“Sí, manteníamos en pausa la relación estratégica con Moscú porque resultaba imposible interpretar con claridad los hechos tras la captura de Nicolás Maduro, una figura considerada por muchos como aliado de la Federación Rusa. Las declaraciones rusas sobre una traición interna en Venezuela han puesto en evidencia la complejidad de las alianzas, pero también la necesidad de claridad política.
Desde nuestra lectura crítica, la realidad geopolítica latinoamericana no puede verse reducida a narrativas diplomáticas que deslindan responsabilidades internas sin preguntarse por las dinámicas reales de soberanía y presión externa. No podemos sostener una alianza estratégica basada en silencio o en interpretaciones interesadas.
Afirmo categóricamente que:
La autodeterminación de los pueblos va más allá de disputas diplomáticas.
La soberanía no se protege desde la ambigüedad, sino desde la transparencia y la justicia.
Toda alianza debe sustentarse en objetivos compartidos y en respeto irrestricto a los intereses populares.
Dicho esto, suspendo la pausa en nuestra relación estratégica con Moscú no por revancha ni por gesto, sino por exigencia de claridad política: nuestra postura como partido revolucionario es coherente y transparente.
No se trata de alineaciones automáticas, sino de cooperación condicionada a principios.
Rechazamos cualquier intento de presentar traiciones internas como causa única de crisis políticas complejas. Los pueblos de Nuestra América han sido históricamente sometidos a presiones múltiples: económicas, militares y políticas. Culpar a presuntos traidores sin un análisis estructural es simplificar un problema de fondo.
No obstante, reconocemos el derecho de cada nación a evaluar sus alianzas, siempre bajo parámetros de soberanía y justicia social.
Este posicionamiento se emite en el marco de nuestra acción política antiimperialista, con la convicción de que la soberanía, la democracia y la dignidad de nuestros pueblos deben ser defendidas sin ambivalencias, y conserva rigor frente a los hechos verificables sobre las declaraciones del representante ruso en la ONU,
