| En el Paseo de la Reforma, el corazón de la agitada Ciudad de México, el contador rumbo al Mundial del 2026 refleja el impostergable paso del tiempo. Lo mismo pasa en las otras ciudades en las que rodará el balón en el verano, en una fiesta simultánea. Esa es su labor, de hecho, recordarnos que cada segundo que pasa nos acerca a eso que tanto queremos. La cuenta regresiva marca los 100 días, una cifra plagada de simbolismo, entre otras cosas porque los números cerrados convierten la espera en algo más tangible. Algo viene... Los meses previos a la Copa del Mundo 2026 han sido distintos a otras Copas del Mundo. México lo vive sin creerse demasiado que, en apenas unos meses, o 100 días, para ser exactos, la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey tendrán entre sus calles el ambiente Mundialista. No un ambiente ajeno, como suele ser casi siempre, sino esa presencia de extranjeros en las calles, el bullicio de los estadios, las televisiones encendidas a todas horas, las conversaciones en las banquetas. |