Herederos naturales de una de los imperios criminales más relevantes de México, los Chapitos son los hijos del cofundador del Cartel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera, alias "El Chapo".
La familia ha ejercido una gran influencia en las comunidades sinaloenses, actuando en ocasiones como un gobierno paralelo. Durante décadas, fue un benefactor, comprando plantas de amapola para la producción de heroína y marihuana cultivadas en parcelas clandestinas, y empleando a los locales en el narcotráfico.
Sin embargo, hoy en día, el negocio se ha desplazado principalmente hacia sustancias sintéticas como el fentanilo y las metanfetaminas. A pesar del uso de violencia, la población llegó a respetar su autoridad criminal, hasta el punto de que cientos de personas protestaron por la captura de El Chapo en 2016.
Con la extradición de El Chapo, el poder pasó a los Chapitos y las reglas del juego cambiaron. Ahora, una nueva guerra criminal entre los Chapitos y los rivales, La Mayiza, encabezada por los hijos de Ismael "El Mayo" Zambada, está arrasando esas comunidades.
Lea sobre la trayectoria criminal de estos hermanos narcotraficantes, y cómo están reconfigurando el panorama criminal de México.