Ojo: tal vez no aceptas tanto tu sexualidad como piensas

Hola Sitio,

Durante mucho tiempo se nos hizo creer que el gran paso de una persona LGBTIQ+ era salir del clóset. Como si después de decirlo, después de que la familia lo supiera o después de dejar de esconderse, automáticamente llegaría la paz interior.

Y aunque salir del clóset puede ser un momento profundamente importante, muchas veces no es el final del proceso.

He conocido personas que salieron del clóset hace años, que viven de forma visible y que parecieran estar completamente cómodas con quienes son, pero por dentro siguen cargando vergüenza, comparación constante, necesidad de aprobación o dificultad para sentirse realmente orgullosas de sí mismas. Y muchas veces, ni siquiera son conscientes de esas cargas.

Y esto sucede porque confundimos salir del clóset o visibilidad con autoaceptación. Sin embargo, no odiar tu orientación sexual no es lo mismo que aceptarte.

En el nuevo artículo de mi blog quise hablar de una herida muy común y poco conversada: la homofobia internalizada sutil. Esa que no siempre se nota, pero que puede aparecer en la autoestima, en la forma en que elegimos parejas, en cómo nos mostramos al mundo y en cómo nos tratamos por dentro.

También explico por qué ocurre esto, cómo reconocer algunas señales y qué caminos pueden ayudarte a construir una aceptación más real y profunda.

Si alguna vez has sentido que “en teoría ya resolviste este tema”, pero algo adentro todavía no termina de calzar, creo que este artículo puede acompañarte mucho.

>> Puedes leerlo haciendo click aquí.

Estaré encantado de leerte si es que este tema te resonó.

Un abrazo,