Hola Sitio, cómo estás? Hay algo que veo muchísimo en personas LGBTIQ+ que han trabajado conmigo, y que no deja de recordarme lo mucho que yo también viví esa experiencia. Esa postergación infinita de salir del clóset. Lo clásico que ocurre es que las personas que acompaño no es que no quieran salir del clóset, es que sienten que “todavía no”. Todavía no porque no tienen pareja. Todavía no porque su familia es conservadora. Todavía no porque sienten que deberían estar más seguros de quienes son antes de decirlo en voz alta. Y sin darse cuenta, ese “todavía no” empieza a convertirse en años de vida postergada. Creo que muchas veces imaginamos que salir del clóset ocurre cuando finalmente desaparece el miedo. Pero la realidad suele ser mucho más incómoda y humana que eso. El miedo muchas veces sigue ahí. Lo que cambia es cómo nos movemos, a pesar del miedo. En el nuevo artículo de mi blog hablo justamente de eso. De las resistencias silenciosas que hacen que muchas personas sigan esperando el momento perfecto para ser ellas mismas. De por qué nuestro cerebro intenta protegernos congelándonos. Y de cómo empezar a tomar acciones concretas para dejar de sentir que toda nuestra vida está “en pausa”. Porque la libertad no aparece de golpe, empieza en pequeños actos donde dejamos de seguir postergándonos. >> Puedes leer el artículo completo haciendo click aquí. Un abrazo,
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