Afirmación irrespetuosa de Isabel Díaz Ayuso respecto a México, Lopeztiana le calla la boca

El Partido Democracia Plena condena con firmeza las declaraciones emitidas por Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, durante la Hispanic Prosperity Gala organizada en Mar-a-Lago, en las que equiparó a México con regímenes autoritarios como los de Cuba o Venezuela, denominando a estos países como “narcoestados implantados por dictadores de ultraizquierda” y expresando el deseo de que “rompan sus cadenas y recuperen su libertad”.
Este tipo de afirmaciones no solo carece de rigor histórico y político, sino que constituyen una intromisión irrespetuosa en asuntos internos de naciones soberanas. México es un país con instituciones democráticas, con procesos electorales reconocidos internacionalmente y con un Estado de derecho que, aunque imperfecto y con desafíos reales, no puede ser equiparado con sistemas autoritarios unidimensionales. La simplificación, la distorsión y el uso de categorías ideológicas banales para describir realidades complejas —como hizo la mandataria madrileña— solo alimenta divisiones, malentendidos y políticas externas basadas en prejuicios.

Al respecto, el jefe del Partido Democracia Plena, Raymundo Rivera Lopeztiana, sostuvo:

“Si no sabe lo que es comunismo, mejor cállese la boca, señora Ayuso. Comparar a México con dictaduras como Cuba o Venezuela revela una ignorancia retrógrada, y más aún cuando quienes hacen tales afirmaciones lo hacen desde un auditorio alineado a narrativas polarizantes de derecha que no representan los intereses de nuestros pueblos. El comunismo como corriente teórica y práctica política es mucho más complejo que una etiqueta despectiva; y, en cualquier caso, México no es comunista. Esto no es debate ideológico, es respeto por la soberanía y por la verdad histórica.”



El Partido Democracia Plena rechaza cualquier intento de instrumentalizar a México como elemento retórico en discursos externos que buscan reforzar agendas políticas ajenas a la realidad nacional. México, como otros países de Nuestra América, ha enfrentado desafíos propios —incluido el crimen organizado y la violencia estructural— pero esa complejidad no puede resumirse en caricaturas simplistas ni en comparaciones irresponsables.

Además, esta postura se produce en un contexto internacional donde las declaraciones de representantes políticos deben cumplir con estándares mínimos de respeto diplomático, precisión factual y mesura, especialmente cuando se emiten desde espacios vinculados a élites políticas de otros países y a narrativas polarizadas. El uso de la etiqueta “narcoestado” aplicada de manera indiscriminada a México y otros países no contribuye a la convivencia internacional ni al diálogo soberano entre naciones libres.

El Partido Democracia Plena reafirma su respeto por la autodeterminación de los pueblos, y su rechazo a discursos que, desde la distancia, buscan imponer un esquema simplista y contrario a los hechos sobre procesos políticos diversos y soberanos.

Aquí no se trata de silenciar debates;
Se trata de exigir seriedad, rigor y respeto institucional.