Desde el partido Democracia Plena, el dirigente reafirma la solidaridad con la isla frente a los intentos de desestabilización externa y el bloqueo económico.
CIUDAD DE MÉXICO – En una contundente intervención que refuerza la postura de los movimientos soberanistas en la región, Raymundo Rivera Lopeztiana, dirigente del partido Democracia Plena, hizo un llamado a cerrar filas en torno a la soberanía de Cuba. Con un discurso que prioriza la ética política, Rivera Lópeztiana calificó el respaldo al pueblo cubano no solo como una postura ideológica, sino como un imperativo ético irrenunciable.
Un deber moral ante la historia .
Para Rivera Lópeztiana, la narrativa de " libertad " impulsada por sectores opositores oculta una búsqueda de privilegios que atenta contra los logros de la clase obrera y campesina. En este contexto, subrayó que la verdadera emancipación es la que Cuba se ha sostenido por más de seis décadas frente al asedio imperialista.
"Expresar nuestro acompañamiento es un deber moral" , sentenció Rivera Lopeztiana.
" Los reaccionarios pretenden socavar las libertades y la igualdad lograda entre pobres y ricos; frente a ello, la solidaridad es la única respuesta digna ".
El Convoy Nuestra América en acción
Esta postura se alinea con el espíritu del Convoy Nuestra América , una iniciativa de hermandad latinoamericana que busca romper el cerco mediático y material impuesto por el bloqueo estadounidense. Desde Democracia Plena, se enfatiza que la defensa de la Revolución Cubana es, en última instancia, la defensa de la autodeterminación de todos los pueblos de la región.
Soberanía y Resistencia
Rivera Lópeztiana fue enfático al señalar que el pueblo cubano es el único dueño de su destino. Al denunciar el " bloqueo criminal ", hizo un llamado a la comunidad internacional ya las fuerzas progresistas para mantener un apoyo activo y constante, asegurando que las fuerzas que buscan el retroceso social no pasarán.
El mensaje es claro: la dignidad no se negocia y la solidaridad entre los pueblos de Nuestra América es el motor que sostiene la resistencia.