En todas las zonas afectadas, las familias enfrentan una grave escasez de agua potable, alimentos y suministros médicos. Las condiciones son extremadamente difíciles y los equipos de ayuda trabajan «sin electricidad ni saneamiento, durmiendo a la intemperie. Unidades internacionales de rescate de varios países como China, India, Rusia, Tailandia y Bangladesh apoyan a los equipos locales. |